Thursday, December 11, 2025

 


 

ELEUSIS

Eleusis es un poema escrito por el joven Hegel en 1796, dedicado a su amigo Friedrich Hölderlin (el que por cierto, será años más tarde, una fuerte influencia para el pensamiento de Heidegger). Pero ¿qué era Eleusis? Eleusis fue una antigua ciudad griega, cercana a Atenas, famosa por albergar el santuario de Deméter y Perséfone y ser la sede de los Misterios Eleusinos, los ritos secretos más importantes de la antigüedad, que prometían una vida feliz tras la muerte a sus iniciados, ofreciendo esperanza frente a la muerte, un tema central del culto, y que se celebraban anualmente con rituales solemnes y secretos. En esta medida, es muy interesante como el joven Hegel nombra a su poema con el nombre de una antigua ciudad griega, por lo que el contenido revela una pieza fundamental de su pensamiento antes de ser conocido por su “Fenomenología del espíritu”. De hecho, Hegel abandonará la poesía, no como su amigo Hölderlin, quien a pesar de tener posturas distintas, poseían una gran amistad. Ahora bien, el poema tiene una importante extensión, por lo que para fines de este blog he decido sólo retomar algunos párrafos.


En el siguiente párrafo se muestra una clara influencia hölderliniana en cuanto a la elección de las palabras, aunque no del mensaje; tras alabar el entusiasmo que “sentiría”, “percibiría”, “interpretaría” si pudiera escuchar “lo himnos del convivio divino”, los ritos iniciáticos de los misterios eleusinos, Hegel sentencia con dureza:

 

Pero tus salas han enmudecido, ¡oh Diosa!

Huido está el círculo divino, de vuelta en el Olimpo,

Dejando atrás altares profanados.

¡Del degradado sepulcro de los hombres, huido

de la inocencia del Genio, que aquí los encantaba!

 

La huida de los dioses, el fin de los ritos eleusinos, la imposibilidad de esa relación inefable con Ceres es descrita con aparente nostalgia, y con una correlativa crítica ―esa sí, sincera, e inspirada probablemente por el poema Los dioses de Grecia de Schiller de 1788, hacia los fríos saberes como la arqueología, que pretenden hoy en día sin éxito reconstruir la esencia de esas celebraciones, de esa religión mistérica. Pero esta desaparición no deja al hombre ante el vacío del nihilismo, o a la busca de nuevos ídolos, materiales o ideológicos, a los que deificar. Hegel tiene ya claro que Dios vive en las acciones de los hombres, en el bello vínculo de la comunidad edificada sobre esa “fe leal” de la que hablan los versos finales:

 

Avaros tus hijos no exhibieron, Diosa,

tu honor por calles ni mercado, lo guardaron

en el interno santuario de su pecho;

por eso no vivías tú en su boca:

con su vida te honraban: tú vives en sus gestas todavía

[…]

Tú eres el alto sentido, la fe leal

que, por ser Deidad, aunque todo se hunda no vacila.

 

En una especie de Pentecostés pagana, el espíritu de Ceres, una vez que ésta ha huido, se hace comunidad, se hace “alianza” entre un yo y un tú, entre dos amigos que están deseando reencontrarse. Por ello, ante todo, Eleusis es un escrito político, o mejor dicho un escrito “polémico, de combate”. Frente a la tentación de la supresión de sí mismo en un todo informe.

Hegel propone la información de mundo y de comunidad, dado que esa acción, esa gesta colectiva es la única divinidad que cabe construir. Impregnado de una melosa nostalgia romántica cuando nos enfrentamos a él en una primera lectura, Eleusis constituye en cambio un poderoso antídoto contra toda nostalgia acrítica que pretenda volver a un pasado soñado e irrecuperable. Aparentemente constelado de fugas hacia atrás y hacia el fondo, este poema, como toda la filosofía de Hegel, huye de esas fugas, y propone una marcha organizada, constructiva, colectiva hacia delante, para hacer comunidad.

Bibliografía

Rocco, L. V. (2020). Hegel poeta. Huyendo de las fugas. . Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, 74-85.

2 comments:

  1. Me parece un poema maravilloso, que habla sobre otra parte de Hegel, una parte mas humana que nos permite observar la importancia que tuvo en su vida un amigo, porque al final somos seres sociales y la influencia que otros pueden tener en nuestra vida, pesa y pesa mucho, al final esta reflexión sobre continuar, sobre caminar hacia el futuro y dejar de mirar con nostalgia el pasado, lo ya no existente, es lo único que nos permitirá construir un nuevo futuro, considero que es importante retomar esta idea de la comunidad, donde a través de la convivencia con otros, encontraremos nuevas formas de inspiración, nuevos caminos y sobre todo, nuevos amigos.

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  2. Andrea lo de Hegel deja ver una sensibilidad muy distinta a la de su obra filosófica madura: aquí no encontramos sistemas ni conceptos, sino una búsqueda casi juvenil por captar lo sagrado en la naturaleza. Lo interesante es cómo el poema anticipa, de forma intuitiva, la idea hegeliana de que lo divino no está fuera del mundo, sino manifestándose en él.

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