En el siglo XIX aparecen filósofos
como Schopenhauer, Kierkegaard y Nietzsche que se atreven a desmarcarse de la
hegemonía hegeliana que había llevado a su máximo esplendor el entender las
aspiraciones del espíritu humano y que proponen que la razón no puede explicar
la vida, que en el fondo nuestra existencia oculta un elemento irracional que
se revela a la razón y Schopenhauer va a llamar a este irracional “voluntad”,
mientras que Kierkegaard lo ve en la “angustia” y Nietzsche en la
“creación dionisíaca”, sin embargo, es de mi interés profundizar
en la idea que nos propone Schopenhauer.
Este pensador propone la idea de “el
mundo como voluntad” como una alternativa radical, donde él se reconoce
fundamentalmente como una voluntad, pero ¿qué significa para él
el mundo como voluntad y representación? El sostiene que el mundo tiene 2
caras: el mundo como representación, simple apariencia y el mundo como voluntad,
que es la realidad del ser.
Pero ¿por qué radical? Porque rompe
de raíz con el idealismo alemán (sobre todo de Kant, Hegel, Schelling y
Fichte), que afirmaba que el mundo es, en el fondo, una manifestación de la razón
o del espíritu racional y él viene a romper con está idea afirmando que el
principio que gobierna el mundo es una fuerza irracional, una voluntad
ciega e inconsciente, es decir que lo que mueve todo desde la
naturaleza hasta el ser humano no es pensamiento, ni lógica, sino un
impulso vital, sin propósito ni sentido. Eso es radical, porque
invierte el supuesto fundamental de la filosofía idealista: que el mundo tiene un
sentido racional.
Y justamente es está idea que propone
Schopenhauer la que podemos ver en todo su esplendor actualmente con está
cultura del consumo sin control y en el uso desmedido de las redes sociales,
porque actualmente la sociedad está gobernada por una voluntad de consumo que
no responde a la razón, sino al impulso del deseo, del querer tener más que el
otro y de la apariencia y son las redes sociales el escenario perfecto para ese
deseo constante de querer ser vistos y reconocidos. Por lo tanto, Schopenhauer
propone una filosofía pesimista porque dice que el mundo no tiene un propósito racional
y que más bien lo que se da en el mundo es una manifestación de una voluntad
ciega y con esto para Schopenhauer, Kierkegaard y Nietzsche el mundo que ha
sido construido sobre el mito de la todopoderosa razón es un mundo que muere y
en cambio lo que ellos proponen en un mundo que poco a poco empieza a ver la
luz del día gracias el rechazo de esta.
Bibliografía:
Huisman, D., & Vergez, A.
(Eds.). (2000). Arthur Schopenhauer. Historia de los filósofos ilustrada por sus
textos. Tecnos