Friday, November 14, 2025

 

          El destino cósmico de lo idéntico.



Blanqui inicia La eternidad a través de los astros con una hipótesis astronómica: el espacio es infinito mientras que las combinaciones posibles de materia son finitas; de ahí que las mismas configuraciones deban repetirse indefinidamente para llenar este espacio infinito.

A través de esta premisa, Blanqui nos guía hasta aterrizar en nuestro planeta, debiendo concluir la existencia de planetas idénticos a la tierra, con versiones idénticas de la humanidad, tanto de su historia, de su presente y de su futuro, condenadas al igual que nuestro sol y los miles de millones de estrellas existentes: a nacer y morir, una y otra vez.

Pero también nos habla de la posibilidad de que estos planetas aunque idénticos puedan presentar pequeñas variaciones derivado de la bifurcación de decisiones “No nos olvidemos que todo lo que habría podido ser aquí abajo, se es en alguna otra parte“.

Por lo que la repetición infinita no es una cancelación de la libertad de elección ni forma parte de lo que parece un mito trágico que único nos detiene en un ciclo infinito de la miseria que podríamos estar experimentando en este mundo, en este punto específico del tiempo.

La repetición blanquiana no es fatalismo: es un espejo cósmico que revela que la humanidad tiende a producir las mismas tragedias cuando no interviene deliberadamente sobre su propia historia.

Por tanto si el cosmos repite mundos injustos infinitamente, entonces es nuestro deber moral cortar la cadena en al menos uno de ellos: el nuestro.

Este mundo importa porque en él sí tenemos elección Blanqui propone una especie de solidaridad cósmica: “somos responsables de los que fuimos, somos y seremos”.

Blanqui,L. A. (2000). La eternidad a través de los astros.Siglo XXI Editores.


 

2 comments:

  1. Considero que logra captar el núcleo ético de la obra: la repetición como espejo trágico que motiva la intervención histórica. Su mayor aporte es recordar que, incluso frente a un cosmos indiferente, el único mundo en el que nuestra acción tiene efectos reales es este, aquí y ahora. También logra destacar cómo está idea, lejos de conducir al fatalismo, funciona en Blanqui como un llamado moral a intervenir en la propia historia para romper, al menos en nuestro mundo, el ciclo de injusticias que podrían reproducirse en otros. En este sentido me hace pensar ¿Cómo puede sostenerse la responsabilidad moral si la repetición infinita parece diluir la singularidad de nuestras decisiones?

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  2. Es interesante ver como Blanqui no usa la repetición infinita para decir que todo está perdido, sino para mostrar que la historia se repite cuando no hacemos nada por cambiarla. Si los mismos errores aparecen una y otra vez en distintos mundos, entonces el problema no es el destino, sino nuestra falta de acción. Justo por eso, este mundo importa: porque todavía podemos intervenir y romper el ciclo.

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